Pautas de crianza positiva
Las personas que tienen a su cuidado a niñas, niños y adolescentes tienen la responsabilidad de protegerles y formarles respetando sus derechos humanos, y por el contrario no deben ejercer maltratos y castigos físicos o humillantes como golpes, azotes, nalgadas, amenazas, gritos, regaños o críticas atemorizantes.
Mantenga la calma y seguridad en sí mismo.
Evite las luchas de poder. No comience a discutir sobre la regla en sí. Enfóquese en el hecho de que la rompió. Mantenerse firme y recordarle que la familia tiene reglas que debe seguir es un paso clave de la disciplina para adolescentes.
Escuche con atención para mantener la buena comunicación.
Puede tomar varios minutos para que su hija llegue al punto de lo que quiere decir, pero tenga paciencia y no trate de apurarla. Si no está seguro de lo que le está tratando de decir, practique esta técnica de crianza positiva haciendo preguntas abiertas como: "¿Me puedes hablar más sobre eso?" o "¿cómo te hizo sentir eso?" para obtener más información o solo para ayudarle a sentirse más cómoda compartiendo información con usted.
Evite dar regaños o resolverle el problema.
Esto es difícil. Queremos ayudar a nuestros hijos y creemos que resolverles sus problemas es parte de la crianza positiva. Sin embargo, los adolescentes están tratando de descubrir sus propias soluciones y a veces sienten que las soluciones que usted propone les dicen que no son capaces de ayudarse a sí mismos. En lugar de ofrecer una solución, pregunte algo como: "¿Qué crees?" o "¿cómo manejarías esto la próxima vez?", y escuche bien lo que le diga. Esto le demuestra que usted valora las opiniones de ella y le permite a ella hacer el proceso de resolución de problemas.
Tenga empatía.
Escuche sin juzgar y logre una conexión emocional con ella. Si se queja de cómo la trató una maestra, quizás usted sienta que es natural decirle que haga un mayor esfuerzo por llevarse bien con la maestra o preguntarle qué posiblemente hizo para incomodar a la maestra. El enfoque de crianza positiva es pensar sobre cómo se sentiría usted si tuviera un conflicto en el trabajo y quisiera contarle a alguien que le escuche con empatía y no para que le dé un consejo. Reconocer sus sentimientos y ofrecerle su apoyo es una buena técnica de crianza positiva. Pregúntele si quiere que le dé una sugerencia antes de ofrecerla.
Estos consejos le ayudarán con la comunicación diaria, pero son aun más importantes cuando se presentan conflictos. La comunicación calmada, consistente y conectada ayuda a establecer una relación más estrecha entre usted y su hijo y esto le servirá bien a la hora de disciplinar al adolescente.
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